¿Tú mientes con naturalidad?

 La mentira.  Primero fue un mal hábito. Se recurrió a ella como salida fácil.

Siendo hijos crecimos viendo a nuestros padres y abuelos mentir con naturalidad.

La mentira se hizo parte de la cultura familiar mexicana.

Terminamos educando a nuestros hijos con base en anti-valores.

Este 2012 nos quejamos de nuestras autoridades, lo chafa que resultaron los candidatos a la presidencia y de los muertos que ya se cuentan sobre 50 mil.

¿Y cómo fue que la cuenta de muertos llegó a esas cifras?

¿Por qué los postulantes al cargo público más importante del país son tan chafas?

Muy simple: como resultado de la delincuencia infiltrada en los espacios que les permitieron instituciones debilitadas (sobre todo estatales) por el uso de la mentira y su resultado inevitable la corrupción; la impunidad que a su vez es el resultado inevitable de la desidia. La desidia como actitud y respuesta a la mentira diaria.

Por que la imagen es más importante que la esencia. Esperamos a un Mesías que todo lo solucionará; creemos todo lo que nos prometen por que es lo que queremos escuchar.

Ya estamos tan acostumbrados a la mentira, e incluso  mezclada con verdad, que la fe en los candidatos es el recurso último utilizado como elemento de decisión para elegir. Los CEN partidistas (comités ejecutivos nacionales) lo saben muy bien.

Así resulta que terminamos considerando,  conciente e inconcientemente que la mentira es más fuerte que la verdad, la rectitud, la justicia, la probidad y el trabajo honesto y honrado.

Sitio relacionado y fotografía: http://mariadinatale.blogspot.mx/2009/01/el-arte-de-las-mentiras.html

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