¿Tú mientes con naturalidad?

 La mentira.  Primero fue un mal hábito. Se recurrió a ella como salida fácil.

Siendo hijos crecimos viendo a nuestros padres y abuelos mentir con naturalidad.

La mentira se hizo parte de la cultura familiar mexicana.

Terminamos educando a nuestros hijos con base en anti-valores.

Este 2012 nos quejamos de nuestras autoridades, lo chafa que resultaron los candidatos a la presidencia y de los muertos que ya se cuentan sobre 50 mil.

¿Y cómo fue que la cuenta de muertos llegó a esas cifras?

¿Por qué los postulantes al cargo público más importante del país son tan chafas?

Muy simple: como resultado de la delincuencia infiltrada en los espacios que les permitieron instituciones debilitadas (sobre todo estatales) por el uso de la mentira y su resultado inevitable la corrupción; la impunidad que a su vez es el resultado inevitable de la desidia. La desidia como actitud y respuesta a la mentira diaria.

Por que la imagen es más importante que la esencia. Esperamos a un Mesías que todo lo solucionará; creemos todo lo que nos prometen por que es lo que queremos escuchar.

Ya estamos tan acostumbrados a la mentira, e incluso  mezclada con verdad, que la fe en los candidatos es el recurso último utilizado como elemento de decisión para elegir. Los CEN partidistas (comités ejecutivos nacionales) lo saben muy bien.

Así resulta que terminamos considerando,  conciente e inconcientemente que la mentira es más fuerte que la verdad, la rectitud, la justicia, la probidad y el trabajo honesto y honrado.

Sitio relacionado y fotografía: http://mariadinatale.blogspot.mx/2009/01/el-arte-de-las-mentiras.html

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Parche sobre parche

¿Es posible que tres mujeres indígenas puedan secuestrar a seis policías federales? No, definitivamente no. Es de sentido común. Sin embargo, el caso presentado por la Fiscalía de la Procuraduría General de Justicia indicaba que sí fue posible. (1) Las indígenas Alberta Alcántara Juan, Teresa González Cornelio y Jacinta Francisco Marcial fueron condenadas a 21 años de cárcel, cada una de ellas, por el delito de secuestro de funcionarios públicos. Luego de cuatro años, la Corte Suprema de la Nación, dictó la liberación de dos de ellas, Teresa y Alberta. La tercera indígena, Jacinta, fue liberada un año antes, debido a que un juez reabrió el caso y la Fiscalía retiró los cargos por presiones de organismos de derechos humanos.

¿Es posible que el asesino de una joven llamada Rubí Marisol Frayre Escobedo pueda quedar en libertad para luego callar la voz no escuchada de su madre Marisela Escobedo Ortiz, clamando por justicia frente al palacio de gobierno de Chihuahua, con tres disparos a quemarropa? Sí, definitivamente sí. El gobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez se lavó las manos declarando que fue responsabilidad de los tres jueces la liberación del asesino Sergio Rafael Barraza Bocanegra ligado a Los Zetas en Zacatecas (2). El presidente Felipe Calderón acusó a los tres jueces de ser meros verificadores de requisitos (3). Ya para entonces, la Fiscalía General del Estado, también quiso lavarse las manos solicitando al Congreso Estatal el desafuero de los tres jueces (4).  Los tres jueces (Nezahualcóyotl Zúñiga Vázquez, Catalina Ochoa Contreras y Rafael Boudib Jurado) indicados como liberadores del asesino de Rubí, aclararon que la labor de presentar el caso fue responsabilidad de la Procuraduría de Justicia del Estado de Chihuahua, quienes no hicieron su tarea. Presentaron ante los jueces un caso débil. Fue así como el acusado quedó libre (5).  Al día siguiente del asesinato de Marisela, el hermano de su esposo fue secuestrado y asesinado. El negocio familiar fue incendiado y sus hijos solicitaron asilo político a Estados Unidos.

Con todo, vemos un desorden en el sistema de impartición de justicia, o si se quiere, el funcionamiento de nuestro estado de derecho. Las policías hacen los informes a su gusto, las procuradurías no hacen su trabajo, los gobernadores asignan culpas, el presidente opina con la desinformación de sus asesores y los jueces… algunos hacen su trabajo y otros no sabemos.

Visto así, ¿tú confiarías en un país con tantos parches en su estado de derecho?.. Si nosotros que somos mexicanos, no confiamos…

Nuestro Ejecutivo Federal rasga vestiduras cuando un presidente francés siembra dudas sobre la justicia mexicana. Hasta ahora el Ejecutivo y el Congreso Federal se dan a la tarea de la negación. No hay responsabilidades asignadas. No hay correcciones, no hay limpieza; sólo parche sobre parche.

Estos son sólo dos casos. Veremos desde mañana viernes 18, en el estreno del documental “Presunto culpable”, otro caso donde una Procuraduría de Justicia culpa a un inocente y lo envia a prisión.

Queda en el aire la llamada de atención de Alejandro Martí: “Si no pueden, renuncien”.

¿Alguna autoridad tomará en serio esta reprimenda social?

Presenciamos un problema de legitimidad del sistema de procuración de justicia (6). No podemos estar seguros cuándo se aplica bien y cuándo se aplica mal la justicia en México. ¿Qué sucederá cuando tú te encuentres casualmente en una redada y seas culpado de algún delito? ¿Tienes confianza en que se hará justicia en tu caso?

(1) http://bit.ly/fzeDOx
(2) http://bit.ly/hSsnTG
(3) http://bit.ly/eDq5KP
(4) http://bit.ly/hUlq5i
(5) http://bit.ly/hZoPww
(6) http://bit.ly/ebrf1H