El paradigma REVOLUCIÓN.

El prefijo re tiene 4 significados:

1.- Significa ‘repetición’.
2.- Significa ‘movimiento hacia atrás’.
3.- Denota ‘intensificación’.
4.- Indica ‘oposición’ o ‘resistencia’.

El partido de la REvolución democrática se muestra muy identificado con el significado del prefijo utilizado en su nombre. Las acciones de gobierno que ha emprendido lo demuestran.

En los estados donde gobierna, ha mostrado una “RE-petición” de los vicios conocidos por todos.

Es un “movimiento hacia atrás”. A las antiguas prácticas de “gobierno” autoritario.  Al lavado de cerebros a través de la propaganda, la censura, la represión. Veracruz es un buen ejemplo.

En los gobiernos priistas se ha “intensificado” el retraso de cada estado y por ende, del país.

Ha sido oposición y resistencia al desarrollo del país en estos 12 años en que ha mantenido mayoría en el congreso, deteniendo las reformas propuestas por el ejecutivo, apostándole a que si le va mal al gobierno de alternancia, les va bien a ellos como oposición.

Y tú, ¿quieres votar por el RE-greso del PRI al ejecutivo federal?

¡Yo no lo quiero! Yo no lo quiero.

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2012. Campañas Light.

Existen varias campañas publicitarias de agua embotellada que muestran las “bondades” de tal o cual agua.

Que, con una serás mejor persona. Que, con otra te sentirás liviano.

Pero todas siguen siendo agua. La común y corriente agua de siempre.

¿Qué puede hacer distinta al agua? Nada. El agua será siempre agua. Si algo es distinto al agua ya no es agua. De Perogrullo.

De igual forma, a nuestros candidatos los están posicionando con campañas publicitarias equivalentes a la de posicionar un producto en el mercado. La gracia es convencernos que hoy, cada uno de ellos es la persona que México necesita.

Pero siguen siendo personas con muchas debilidades y, claro, como todos nosotros, algunas fortalezas.

No me atrevo a decir bondades, pues es muy improbable encontrar en nuestro México a algún político bondadoso. Lo más parecido a bondadoso es el amoroso de Andrés López. Pero, así como él se muestra amoroso, yo también podría mostrarme cantante, aunque no lo sea y de hecho no lo soy. Sin embargo las campañas, ya no digamos políticas, sino publicitarias, están buscando convencernos que son, quienes no son.

Josefina Vázquez: Una mujer con muchos “pantalones”.

Enrique Peña       : Un “estadista que cumple”.

Andrés López     : Un “tolerante” que nos ama a todos.

Gabriel Quadri   : Un hombre “pragmático”.

La realidad que yo veo es: que los candidatos para presidente son todos muy light. Así, ni a quién irle.

De nuevo terminaremos votando por “el menos pior”. “¡Ya qué!” Si hasta a Vicente Fox se le ve mucha más visión y liderazgo y a Carlos Salinas se le ve un hombre confiable, comparado con los suspirantes a Presidente de México.

Pero todos son malísimos candidatos. Entonces: decidir cuál es el menos malo, ¡está igual de cañón!

En este momento es cuando elevo plegarias por este, nuestro México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos, pidiendo al universo que se conjunten los astros y nos brinden lo que nuestro país necesita de verdad: CONTROL. Control sobre el ejercicio presupuestal, tanto en el nivel federal, como en los estatales y municipales.

Si algún día podemos tener un efectivo control presupuestal a todo nivel, ya no importará quien sea elegido presidente, o gobernador, o alcalde (o en realidad ungido por la campaña publicitaria de su partido como vemos en este triste 2012).

Por lo pronto, con los candidatos, entre los cuales uno de ellos será elegido presidente, seguiremos viendo como pasa la vida y nosotros como país seguimos bañándonos en el lodo del sub-desarrollo, de la pobreza, de la delincuencia sobrepasando a las autoridades que dirigen instituciones débiles, sucias. Corruptas.

¿Por qué estamos viviendo esta elección tan “chafa”? Por que los señores congresistas no sacaron la reforma electoral. Por supuesto que con reforma electoral la competencia habría sido una competencia mucho más real. Hoy tendríamos muchos candidatos independientes  que estarían diciéndose de cosas y quejándose de los aparatos partidistas que tratarían, al igual que hoy, de posicionar a sus candidatos usando campañas publicitarias buscando la veta emocional de la “prole” con un copete hermoso, unos pantalones del genero contrario, un amor que invade, y quien sabe lo que hubiera urdido el equipo de la maestra Chuqui. Quizá hasta tendríamos a Felipe Calderón postulándose a una re-elección. Nos hubiera dado la oportunidad de cambiar el: voto por el menos malo, a:  mejor diablo conocido que santo por conocer.

Y nosotros, los cándidos que votaremos por algún candid-ato (que de cándidos y de dignos  tienen poco); nosotros quienes estamos al otro lado de la boleta electoral colocando una x, seguiremos engrosando a la mexicaniza que vuelve a  recrear la historia y a  repitir errores. Porque al final del día, todo nos vale gorro.


Falta de acuerdos

Resulta curioso e incluso irónico, que un sistema democrático como el nuestro, el mexicano, que funciona con la elección de políticos por mayorías en las urnas (sea como sea que se llegue a esa mayoría, bajo la “supervisión” de los institutos electorales estatales y del “reestructurado” instituto federal electoral). En una situación específica como la promulgación de la ley de presupuesto de egresos para 2011, que resulte trabada por esas mismas mayorías que actúa por intereses partidistas. Esos intereses partidistas son sus propios intereses políticos, sobre todo por ser un presupuesto para año eleccionario cómo será el 2011. Así es como una representación mayoritaria actúa como minoría en el congreso de la unión, en su asamblea de diputados. Usan a su conveniencia el cheque en blanco que les entregó la ciudadanía en la elección popular. Es un buen momento para reconocer quién es esa mayoría parlamentaria que actúa con intereses minoritarios, partidistas, cuando se presente nuevamente en el proceso eleccionario de 2011 y sobre todo en el proceso eleccionario de 2012 para Presidente de la República, y para diputados locales y federales. Seguro que nos van a bombardear con frases como: “el gobierno de todos”, “viva la gente”, “y viene lo mejor”, “Así, si se engaña a la gente” y pamplinas similares con el propósito de hacernos pendejos nuevamente; entonces tendremos que preguntarnos: viene lo mejor para quien, ¿para el pueblo, para la ciudadanía, o seguirá siendo lo mejor para los representantes políticos electos y sus fracciones partidistas?

No nos hagamos pendejos nosotros mismos, exijamos la promulgación de la reforma política para que comencemos a beneficiarnos la gente, el pueblo de México, del trabajo del congreso, que tan caro nos resulta. Y si aquella reforma nace discapacitada a propósito desde el congreso, que es lo más probable, sientan nuestro descontento con el dolo con que se está conduciendo nuestro congreso.

Estamos viendo la prueba que el poder, el verdadero poder, ha cambiado de manos. Ya no está en el presidente omnipotente que lo hacia todo y que hacia lo que quería. Ahora vemos que los partidos ejercen su poder a través de sus diputados electos. ¿Quieres que México avance? Pues elige bien a tus diputados locales y federales y a tus senadores, porque es en el congreso donde tienen el salten por el mango y la decisión para cambiar a este país con leyes y reformas progresistas. Donde se jalan la cobija del presupuesto. Para que nos beneficien con menores impuestos que reactiven a la economía, y no como lo hacen hoy los diputados en la mayoría parlamentaria que buscan donde grabar algún impuesto para seguir teniendo dinero disponible para su carrera política. Necesitamos políticos en el congreso que generen planes de desarrollo a largo plazo que excedan el sexenio y el trienio de los políticos electos el los cargos ejecutivos locales, gobenaturas y municipios que es donde se gastan los dineros con una visión de corto plazo, siempre pensando en su sucesor que les tape las tranzas que dejan a su salida. Basta con ver las campañas publicitarias que vemos en TV de gobernadores salientes, dándose baños de blancura para continuar en sus próximas campañas rumbo a los pinos. Por supuesto campañas pagadas con nuestro dinero que llega a sus manos a través de los presupuestos anuales. Así siempre faltará dinero y que mejor que seguir chingando al pueblo con más y más impuestos.

¿Veremos el día en que un grupo de políticos llegue al poder, en cada nivel de gobierno, con el propósito de hacer eficiente el gasto público y conseguir al fin de su año presupuestario ahorros y sub-ejercicio presupuestales?. Pero eso es un sueño muy difícil de conseguir. Es un sueño guajiro. Es más probable que un gato ladre antes de encontrar un congreso con el ánimo de hacer un trabajo pensando en sus electores, en el pueblo que les entrega la responsabilidad de administrar el dinero público y no en mezquindades partidistas.