¿AMLO o MALO? Cual es el negocio.

Tengo la impresión que a MALO se le esta tomando demasiado en serio. Malo es un tipo poco serio. http://wp.me/p17F37-1T (particularmente la entrevista con Carlos Loret y Victor Trujillo) (aparte de los diagnósticos psiquiátricos en los que ha sido considerado). MALO no va por una candidatura para ganar. Nadie es tan idiota como para pensar ganar una presidencial con un desprestigio en creciente y con los amigos con que se ha rodeado. Con pocos y malos correligionarios está donde está, porque es su capital político. No lo quiere perder. Si desaparece de la TV lo pierde. Se sabe un trampolín para otros candidatos. Ahí está la insistencia con Yeidkol Polenvsky. Como el PRD se negó a cumplir sus caprichos, está usando la plataforma del PT y el PT se deja usar por MALO por que es un partido chico que recibe los beneficios de la cobertura mediática de todos los días, que le entrega MALO. Sabemos que en el camino ha recogido malos compañeros, como algunos lideres sindicales. Son para “úsese y desechese” al estilo Juanito. Ser candidato es un negocio, recibe financiamiento para campaña. Y cuando no es tiempo de campaña recibe dinero de alguna forma, la cual se mantiene como un gran secreto. Otro que juega a competir sin una opción real de ganar es Dante Delgado. Como se ha visto en Veracruz (pintada de norte a sur de rojo chamuco), entre “Fiel” Herrera – Buganza en 2006 y las patrullas compradas a la agencia de su esposa. Lo que está por verse con el “ganador-perdedor ” de Miguel Yunez – Javier Duarte http://youtu.be/tAPBDDzsn8E . “Yo cedo, pero tu te mochas”. De esa manera sin ganar siguen en el negocio de la política. ¿A poco no han considerado las explosiones de seguridad que ha mostrado Matrix Paredes en las últimas semanas? Algo está pasando entre MALO y Dorian Gel. Es obvio. ¿A quién beneficia la separación que significa Malo en el escenario político del estado de México?

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Falta de acuerdos

Resulta curioso e incluso irónico, que un sistema democrático como el nuestro, el mexicano, que funciona con la elección de políticos por mayorías en las urnas (sea como sea que se llegue a esa mayoría, bajo la “supervisión” de los institutos electorales estatales y del “reestructurado” instituto federal electoral). En una situación específica como la promulgación de la ley de presupuesto de egresos para 2011, que resulte trabada por esas mismas mayorías que actúa por intereses partidistas. Esos intereses partidistas son sus propios intereses políticos, sobre todo por ser un presupuesto para año eleccionario cómo será el 2011. Así es como una representación mayoritaria actúa como minoría en el congreso de la unión, en su asamblea de diputados. Usan a su conveniencia el cheque en blanco que les entregó la ciudadanía en la elección popular. Es un buen momento para reconocer quién es esa mayoría parlamentaria que actúa con intereses minoritarios, partidistas, cuando se presente nuevamente en el proceso eleccionario de 2011 y sobre todo en el proceso eleccionario de 2012 para Presidente de la República, y para diputados locales y federales. Seguro que nos van a bombardear con frases como: “el gobierno de todos”, “viva la gente”, “y viene lo mejor”, “Así, si se engaña a la gente” y pamplinas similares con el propósito de hacernos pendejos nuevamente; entonces tendremos que preguntarnos: viene lo mejor para quien, ¿para el pueblo, para la ciudadanía, o seguirá siendo lo mejor para los representantes políticos electos y sus fracciones partidistas?

No nos hagamos pendejos nosotros mismos, exijamos la promulgación de la reforma política para que comencemos a beneficiarnos la gente, el pueblo de México, del trabajo del congreso, que tan caro nos resulta. Y si aquella reforma nace discapacitada a propósito desde el congreso, que es lo más probable, sientan nuestro descontento con el dolo con que se está conduciendo nuestro congreso.

Estamos viendo la prueba que el poder, el verdadero poder, ha cambiado de manos. Ya no está en el presidente omnipotente que lo hacia todo y que hacia lo que quería. Ahora vemos que los partidos ejercen su poder a través de sus diputados electos. ¿Quieres que México avance? Pues elige bien a tus diputados locales y federales y a tus senadores, porque es en el congreso donde tienen el salten por el mango y la decisión para cambiar a este país con leyes y reformas progresistas. Donde se jalan la cobija del presupuesto. Para que nos beneficien con menores impuestos que reactiven a la economía, y no como lo hacen hoy los diputados en la mayoría parlamentaria que buscan donde grabar algún impuesto para seguir teniendo dinero disponible para su carrera política. Necesitamos políticos en el congreso que generen planes de desarrollo a largo plazo que excedan el sexenio y el trienio de los políticos electos el los cargos ejecutivos locales, gobenaturas y municipios que es donde se gastan los dineros con una visión de corto plazo, siempre pensando en su sucesor que les tape las tranzas que dejan a su salida. Basta con ver las campañas publicitarias que vemos en TV de gobernadores salientes, dándose baños de blancura para continuar en sus próximas campañas rumbo a los pinos. Por supuesto campañas pagadas con nuestro dinero que llega a sus manos a través de los presupuestos anuales. Así siempre faltará dinero y que mejor que seguir chingando al pueblo con más y más impuestos.

¿Veremos el día en que un grupo de políticos llegue al poder, en cada nivel de gobierno, con el propósito de hacer eficiente el gasto público y conseguir al fin de su año presupuestario ahorros y sub-ejercicio presupuestales?. Pero eso es un sueño muy difícil de conseguir. Es un sueño guajiro. Es más probable que un gato ladre antes de encontrar un congreso con el ánimo de hacer un trabajo pensando en sus electores, en el pueblo que les entrega la responsabilidad de administrar el dinero público y no en mezquindades partidistas.