¿Basta con un cambio?

Veracruz y su ciudad capital, (y todo México) necesita más que un cambio. Necesita democracia real no una simulada; de esa ya tenemos desde hace 82 años.

Es cosa de ver con algo de atención que los resultados siguen siendo los mismos de siempre.

Necesitamos autoridades con asignación de responsabilidades específicas y una verdadera institución fiscalizadora que controle la función pública; que sea autónoma, no parte de la misma función a la que debe fiscalizar. Juez y parte no sirve.

(La seguridad pública es una función señalada en el art. 21 constitucional, párrafo 9 y ya vemos que ni los alcaldes ni el gobernador la están cumpliendo por que no hay responsabilidad ni penalización asignada)

Necesitamos una institución fiscalizadora Federal y sus contra-partes Estatales, con miembros certificados en probidad. Con una certificación mucho más dura y exigente que con la policial (que aún no tenemos en Veracruz). En este momento recuerdo las palabras de Alejandro Martí: “Si no pueden, RENUNCIEN.” Pero ni pueden ni renuncian y no hay cómo sacarlos. La protesta es sólo semántica. ¿Alguna vez ha sido destituido algún gobernador por no cumplir la constitución y las leyes? El problema es que sí cumplen la constitución y las leyes, por lo tanto son las leyes las que no son precisas en las funciones y responsabilidades para poder ejercer el debido control o fiscalización. Es el caso del IFE en estos días. ¿Cómo probar el enriquecimiento ilícito por ejemplo? Y todos sabemos que el enriquecimiento ilícito existe, pero quién lo debe probar, no quiere hacerlo. ¿Por qué el presidente Richard M. Nixon fue acusado en el caso Watergate? Porque el juez que conoció de los hechos tenía la responsabilidad de someterlo a proceso, De lo contrario él sería el responsable. A cualquiera en esas condiciones le hace así por donde tú sabes.  Pero en nuestro México querido y añorado, si un juez se hace de la vista gorda, NO PASA NADA ni con el juez ni con el infractor o corrupto. Resultado: IMPUNIDAD.

Aunque soñar no cuesta nada. Sigamos conformándonos con aceptar SÓLO UN CAMBIO, O UN CAMBIO DIFERENTE O UN CAMBIO VERDADERO. Sigamos conformandonos con semántica, es decir: palabras muy ilustradas pero que no llevan a resultados.

Una fiscalización o control de la función pública nos llevará a un desarrollo sostenido, pues las partidas presupuestales llegarán a donde han sido asignadas y dejarán de ordeñarse las finanzas federales y sobre todo las estatales.

Una fiscalización real y efectiva con una asignación de responsabilidades que considere penalización en caso de faltar a la responsabilidad es mucho más QUE UN CAMBIO; sólo se puede hacer desde el poder legislativo federal y en LOS RESPECTIVOS ESTATALES. Pero no hay interés político para ir por ese camino de desarrollo. Dime tú: ¿Ves a alguno de los congresistas como el primero en dejar de asignarse sueldos? ¿Quién de ellos será el que asuma ese costo político? Ese sí sería un PRIMER GRAN CAMBIO hacia el desarrollo de México y sus Estados.


El paradigma REVOLUCIÓN.

El prefijo re tiene 4 significados:

1.- Significa ‘repetición’.
2.- Significa ‘movimiento hacia atrás’.
3.- Denota ‘intensificación’.
4.- Indica ‘oposición’ o ‘resistencia’.

El partido de la REvolución democrática se muestra muy identificado con el significado del prefijo utilizado en su nombre. Las acciones de gobierno que ha emprendido lo demuestran.

En los estados donde gobierna, ha mostrado una “RE-petición” de los vicios conocidos por todos.

Es un “movimiento hacia atrás”. A las antiguas prácticas de “gobierno” autoritario.  Al lavado de cerebros a través de la propaganda, la censura, la represión. Veracruz es un buen ejemplo.

En los gobiernos priistas se ha “intensificado” el retraso de cada estado y por ende, del país.

Ha sido oposición y resistencia al desarrollo del país en estos 12 años en que ha mantenido mayoría en el congreso, deteniendo las reformas propuestas por el ejecutivo, apostándole a que si le va mal al gobierno de alternancia, les va bien a ellos como oposición.

Y tú, ¿quieres votar por el RE-greso del PRI al ejecutivo federal?

¡Yo no lo quiero! Yo no lo quiero.


¿Cuál es el país que queremos?

En charlas con adolescentes, adultos jovenes, y adultos mayores, acerca del momento que está viviendo nuestro país, no puedo dejar de apreciar un pensamiento repetitivo, una desidia respecto a “¿y qué puedo hacer yo?”.

Si bien es cierto que como personas es poca o nula la influencia que podemos ejercer frente a las instituciones que son las responsables de tomar las decisiones que dan rumbo a nuestro país, es indudable que nuestros deseos nunca dejan de estan presentes en nuestra vida diaria.
Por eso, quizá debemos concentrarnos en eso, nuestros deseos. ¿Cúal es el país que queremos? ¿Cúal es el país que deseamos?
Si logramos tener clara esa idea, será mucho mas fácil tomar decisiones cuando se nos pregunte respecto a nuestro país, cómo está y como queremos que esté en el corto, mediano y largo plazo.
En este contexto debemos considerar que nuestro país está en un proceso de transición a la democracia. Algunos políticos insisten que la transición ya pasó y México está en la etapa de democratización. La transición comenzó con la creación del IFE en 1990 y públicamente con el cambio de poder en el 2000. Salimos de una dicta-blanda, de la práctica del dedazo y abordamos el camino hacia una transición, en cuanto a estado federal concierne.
La experiencia de otros paises que han transitado caminos similares nos dice que en el mejor de los casos esa transición dura 20 años y en el peor de los casos puede tardarse hasta 50 años. En ese tiempo las instituciones deben adaptarse a las nuevas formas de pensar del pueblo que a su vez comienza a saborear la libertad de pensamiento y la libertad de expresión.
Los integrantes de las instituciones resisten el cambio de mentalidad. Por las cuotas de poder que se traducen en cuotas de riqueza. La oposición toma el camino fácil de que si le va mal al gobierno oficial, será un triunfo moral para los que perdieron el poder del gobierno.
El legislativo se convierte en un campo de batalla para desacreditar al opositor y ser sólo a quien le truenan los cacahuates.
El poder judicial lentamente se enfrenta a más y más consultas que no son resueltas en términos de pactos y acuerdos y debe pronunciarse públicamente, recordando y recordandonos que es el tercer poder del estado mexicano. ¿Cómo se explican ustedes que a 11 años del siglo XXI el poder judicial no tiene atribuciones para plantear iniciativas de ley y de reformas legislativas? ¿Cómo se explica que las resoluciones judiciales no generen preceptos?
México ha dado una primera gran muestra de madurez política al lograr alianzas entre partidos que hasta hace poco más de un año atras, eran irreconciliables en sus posiciones. Incluso fueron calificados como agua y aceite. Legítimos y espurios.
Pero eso es justamente el espiritu de la democracia, lograr trabajar juntos en lo que nos une y no estancarnos por todo lo que nos separa.
Esto es lo que está pasando en la república  mexicana, en la adolescente democracia mexicana.
Un diagnóstico similar aplicado a cada estado nos entrega una variedad de condiciones. Desde estados progresistas, hasta estados retrogrados, donde todavía se practica politica de dicta- blanda, asignando a dedo los susesores al gobierno con la manipulación e intromisión en el proceso eleccionario. Donde se le hacen agradecimientos al gobernador por dictámenes recibidos a modo de deidad siendo que las autoridades gubernamentales y municipales están por mandato y para trabajar por y para el pueblo. Como la lambisconería que se usa para contar con el favor del señor gobernador, como se ve en la foto: GRACIAS SEÑOR GOBERNADOR. No más falta que diga: por los favores concedidos. Es la chamba del gobernador y por eso se les paga y mira que se hacen pagar muy bien.
Por esto que es importante mantener en mente lo fundamental ¿Cuál es el país que queremos?.

¿Cuál es el país que queremos?

Interesante post de reflexión acerca de nuestra imagen de país. Es fundamental que tengamos esa idea clara; entender como evolucionan nuestras instituciones y nosotros como electores partícipes y base de la democracia http://t.co/gq0Dvnt http://t.co/gq0Dvnt